jueves, 23 de septiembre de 2010

El primer partido de liga vale como el último.

Siii, al fin comenzaron los campeonatos. Ya estábamos cansados de tanta pretemporada y partidos amistosos, ahora a jugar de verdad. Recién empieza todo y parece que está tan lejos el final del campeonato que algunos se toman los primeros partidos con una mentalización “a medio gas”: total, recién empieza el campeonato; todavía nos falta ritmo; el grupo se esta formando; etc. Formas de pensar que están cayendo peligrosamente al conformismo, y que deben ser atajadas a tiempo antes que sea tarde… al final del campeonato.
La gota que derrama el vaso… Es de las expresiones más usadas en el mundo y que tiene un sin fin de aplicaciones en la vida. Es que casi todo lo que nos pasa en la vida, nos ocurre como consecuencia de haber dejado pasar situaciones que no creíamos importantes, hasta que un día pasa algo y todo cobra una importancia tremenda.
Siempre recordamos y maldecimos el día que eso pasa, pero rara vez nos ponemos a pensar en la historia que tiene este desgraciado presente. Sólo recordamos la gota que derrama el vaso y como ésta caía en él, pero nadie se para a pensar que si el vaso no hubiese estado lleno, la gota no lo hubiese derramado.
En los campeonatos de liga es igual. Un equipo no llega al último partido a decidir si es campeón o desciende de categoría (la gota), es el resultado de todo un año (el vaso). Los 3 puntos que no se ganan el primer partido de liga, pueden ser los que falten al final del año para celebrar o llorar. Esto es lo que muchos entrenadores y jugadores con experiencia saben, y tienen que hacer que esta idea sea claramente comprendida por cada integrante del equipo. Si todos están concientes de ello, la entrega será máxima y puede que al final de la liga no necesite un partido épico.
Las excusas que se puedan poner en los primeros partidos ante un mal resultado, puede que no duelan tanto como las excusas del último. Pero una cosa si es segura, las excusas son las palabras de los perdedores.

martes, 14 de septiembre de 2010

Los partidos "amistosos".

El partido amistoso en fútbol, no quiere decir que los participantes no se juegan nada. Generalmente hay mucho más en juego de lo que la palabra “amistoso” sugiere. Mucha gente cree o confunde un partido amistoso con un partido homenaje o con fines benéficos. En éstos últimos si que es difícil ver competencia ya que los actores del espectáculo tienen como cometido otros fines que trascienden a la victoria de su equipo. Cuando hablamos de amistoso siempre hay algo en juego y el espíritu competitivo esta presente.
En un partido amistoso de pretemporada de un equipo es donde los jugadores tienen la oportunidad de demostrarle al entrenador que merecen ser titulares o incluso, quedarse en el equipo. La pretemporada, como todos sabemos, es donde se perfila un equipo para el resto de la temporada, y son los cimientos en donde se va a construir el resto de la temporada. Es por eso que estos partidos suelen ser más intensos que los primeros partidos de la temporada, ya que cada jugador se esfuerza para dar el máximo. Es donde confluyen las competencias internas del equipo con la competencia contra el rival. Todos sabemos que, en el fondo, los que están en el banquillo viendo a sus compañeros jugar, no quieren que su rival en el puesto juegue “demasiado bien”. La lógica competencia interna hace desear a los jugadores “para sus adentros”, que el compañero no destaque demasiado para poder destacar en el equipo. Este es un sentimiento que a lo largo de la temporada rara vez aparece, pero es en la pretemporada donde alcanza su punto máximo.
Un equipo que gana un partido amistoso se ve reforzado psicológicamente como grupo y los jugadores van ganando confianza, principalmente los que más han destacado. En caso de perderlo, todo lo contrario. No voy a explicar aquí lo que significa irse a casa o entrenar al día siguiente luego de ganar o perder un partido… No importa que sea un amistoso verdad? Uno se siente bien cuando gana y mal cuando pierde.
El árbitro debe tener en cuenta estas situaciones, ya que muchas veces los partidos mas complicados son aquellos en que éstos se confían. Creerse que un amistoso no necesita tarjetas y adoptar una actitud conciliadora puede llevar a estos partidos a un verdadero problema. Si nos ponemos en la situación de partido amistoso que he expresado con anterioridad, el árbitro debe tomarse el partido como un partido oficial a fin de evitar problemas ante la alta competencia que este partido significa. Queda claro que a veces no es necesario, pero una vez que el tren ha pasado en muy difícil darle alcance, y dejar pasar algunas faltas puede convertir el partido en ingobernable.

En el caso de las selecciones nacionales es diferente en algunos aspectos. Para la FIFA los partidos amistosos de carácter oficial (fechas FIFA), influyen directamente en el desempeño del equipo en la clasificación mundial de la FIFA (Ranking FIFA). Este ranking, además de dar prestigio, es lo que en caso de clasificarse para una copa del mundo decide los cabezas de grupo.
En un amistoso de selecciones la competencia interna baja mucho en relación a los clubes. Para cualquier jugador es un orgullo ponerse la camiseta de su país, y para llegar a ello hay que jugar muy bien con el club al que pertenece y que el seleccionador se fije en él. El sólo hecho de ser seleccionado es un lujo al que sólo algunos han podido llegar en su vida como futbolista. No es lo mismo jugar por un club que jugar por un país… yo solo me lo imagino y me enloquezco. Como jugarías tu si entras al campo con la camiseta de tu país? Te importaría mucho si fuese un amistoso contra Malta? Claro que según que países, el fútbol se vive con mas o menos pasión. No voy a perder el tiempo en obviedades, pero cuando se habla de la historia o el sentimiento que un deporte representa para un país, la sangre corre diferente por los que defienden esa camiseta.
Básicamente en algunos países se puede pasar de comprender el fútbol de selecciones como un deporte de recreo, o entenderlo como la vía en donde se encuentran las más grandes alegrías y también las mayores tristezas. Y cuantas más personas de un país se identifican con ese sentimiento, con esa pasión, más fuerte es el significado de ponerse la camiseta de ese país. El jugador tiene la responsabilidad y sobretodo la posibilidad de hacer feliz a mucha gente… a todo su país!! Importa entonces que sea un amistoso?
Recientemente han jugado Argentina y España un amistoso en campo del primero. Más allá de lo que destacaron los periódicos deportivos, hablando de que Argentina se tomó el amistoso como una final y España no, no hay que dejar de decir que jugar contra Argentina de visita no es para cualquiera. Ahí ha perdido hasta el mejor Brasil, y cuando tienes un estadio entero a tu favor la motivación y el despliegue físico se multiplica aún más. No hay que olvidar tampoco que España es el último campeón del mundo y ahora es el equipo al que todo el mundo quiere ganar, lo que significa otra motivación extra para sus rivales. Esto pasa también en una liga, no es lo mismo la motivación que puede tener el Hércules para jugar contra un Barcelona o un Madrid, que la que puede tener contra un Almería por ejemplo. Es que todos los deportistas de élite dicen lo mismo, es más fácil llegar a ser el número 1 que mantenerse ahí.
En fin, en todos los partidos amistosos siempre hay algo en juego, sea la historia, la estadística, la victoria ante el rival, la victoria personal por conseguir quedarse en una plantilla, la alegría del grupo, la confianza psicológica de jugadores y de sus aficionados, etc. No hay victoria mala ni amistoso intrascendente, después de un partido siempre pasa algo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Consecuencias del fútbol moderno en los jugadores (2ª parte)

Los porteros y los jugadores de mediocampo.

En la 1ª parte había terminado hablando de la presión de los delanteros en la salida del balón del equipo rival. Éstas presiones a los defensas le dan al portero un nuevo rol. Los equipos necesitan que el portero sepa manejar el balón con los pies, de esta manera el equipo puede manejar el balón con más soltura ante la presión rival. Esta es otra consecuencia del fútbol moderno que afecta al portero, debe saber jugar el balón con el pie.
Un portero con estas características da más oportunidades al equipo para conservar el balón y da también, más seguridad a sus defensas que saben que pueden contar con un jugador más para pasarle el balón. Es de agradecer también que tenga una visión de juego que le permita poner pases precisos para lanzar contragolpes. Un portero capaz de sacar de manera rápida y precisa pases a sus compañeros, da mayores oportunidades de gol al equipo. Por tanto el entrenamiento de un portero ya no se basa solo en tirarle pelotazos, además debe entrenar pases y debe entrenar con el balón en sus pies, algo poco habitual hace no mucho tiempo.
Pero quizás el cambio más notorio de este fútbol moderno se ve en el mediocampo. Hemos pasado de tener jugadores especialistas a tenerlos de especialidades “mixtas”. El fútbol moderno necesita que todos sean capaces de defender y atacar. Es por eso que el típico “10” que esperaba a que le dieran el balón para lanzar a su equipo al ataque o, el típico “5” (mediocentro defensivo) que era un especialista en recuperar balones y pasárselo al compañero más cercano, están extinguiéndose.
Algunos supervivientes de “10” podrían ser Tutti, Riquelme, Verón o Xavi Hernández (el mejor en su posición), aunque Xavi tiene más sacrificio defensivo que los otros. En el caso de los recuperadores “5”, sucede algo parecido aunque su proceso de extinción es más lento que el del “10”. Le cuesta mucho más a un equipo desprenderse de un jugador que recupere muchos balones, aunque con el balón sea un negado.
Hoy por hoy el “5” modélico podría ser un jugador como Xavi Alonso o Busquets, capaces de recuperar, realizar con éxito pases cortos y largos y tener un control de balón aceptable. Más allá de los nombres, se trata de jugadores de múltiples cualidades en lugar de una o dos, dando el término de “todocampistas” o jugadores “box to Box” como dicen el Inglaterra, capaces de marcar diferencias en el área rival y defender en la propia.
Además del salto técnico que supone esta nueva forma de entender el fútbol, con un entrenamiento mucho más completo técnicamente, supone un cambio dramático en lo que refiere al entrenamiento físico. Porque el jugador ya no se ciñe a una parcela específica del terreno de juego y además, tiene actividad cuando el equipo defiende y cuando ataca, descolgándose al área rival y haciendo las coberturas a los compañeros que no están cubriendo su posición. Éstos jugadores han multiplicado por 2 veces o más su trabajo físico durante un partido, lo que requiere un entrenamiento que dudo mucho que tuviesen los jugadores de los años 80 por ejemplo. Por otro lado, necesitan un entrenamiento más polifacético y deben entrenar todos los aspectos del juego (en defensa y en ataque). Todo esto sumado a que cada vez se juegan más partidos por año, hace que los jugadores se lesionen cada vez más y duren menos años jugando en la élite. Los jugadores son exprimidos por sus clubes desde cada vez más temprana edad hasta los 30 años aproximadamente, para luego dar paso a otros nuevos. Prodigios físicos como Zanetti siempre serán la excepción, pero también necesitan de entrenadores y directivos que los apoyen y crean en ellos antes de quitárselos de encima como simple mercancía, aún rindiendo en el campo!
Pero no debemos olvidar que el fútbol es dinero y por lo tanto un negocio que tiene como excusa el deporte, desde el punto de vista empresarial. Esto requiere cada vez más partidos y un movimiento de mercado en el que necesariamente entran los jugadores, pero esto es para otro articulo…

Consecuencias del fútbol moderno en los jugadores (1ª parte)

Los laterales, los defensas centrales y los atacantes.

El fútbol desde sus comienzos hasta hoy en dia ha sufrido infinidad de cambios, desde sus reglas, la equitación de los jugadores, los balones, etc. Pero son las tácticas o estrategias, las que determinan como debe jugar un jugador en cada puesto y la condición física que necesita para cumplir con el objetivo que se le exige.
Al comienzo el fútbol era un deporte en el que se distinguía entre defensas y atacantes. Cada uno hacía exactamente lo que tenía que hacer y no se aventuraba en otras labores. El defensa defendía y el atacante atacaba, y casi no existían jugadores “mixtos” en estas facetas.
Poco a poco las tácticas fueron cambiando y obligando, primero a los defensas, a tener mas aptitudes atacantes. Comienzan a aparecer los laterales que suben como flechas al ataque, levantando centros a sus delanteros o incluso buscando portería desde fuera del área. Aquel Brasil del 70 fue uno de los hitos de este sistema que cambió la forma de ver el puesto de lateral. Ahora se ve al lateral como alguien capaz de sumarse al ataque de forma rápida y con gran capacidad de recuperación para bajar a defender. Esto también supone un entrenamiento mucho más exigente dada la cantidad de terreno de juego que tiene que cubrir a lo largo de un partido. Los laterales pasan a tener un cambio táctico que supone una exigencias técnicas así como otras de tipo atléticas.
Otro hito de la época fue el gran Franz Beckenbauer, que hizo ver al mundo que un central podía sumarse al ataque y ser bueno con el balón el los pies. Todavía hoy es difícil ver jugadores que tengan estas características, no me imagino lo que habrá sido Franz en su época! Al pensar en un central todos tenemos en mente un ROBOCOP de 1’90m que despeja, choca e intimida, y todavía hoy es el tipo de central que abunda en todas las ligas del mundo. Pocos son los que podemos salvar de la quema, hace tiempo ya que recuerdo un alemán Matthias Sammer (balón de oro en 1996), Lúcio (jugador del Inter.) y el mejor del mundo para mi Gerard Piqué. Un central capaz de regatear y definir en el área rival como un delantero de élite.
Contar en un equipo con centrales con manejo de balón y con capacidad de definición dentro del área rival, es un plus en el ataque del equipo que cuenta con más jugadores capaces de marcar un gol al rival. Sin embargo jugadores como Piqué son una rareza en el fútbol moderno, a pesar de que nadie duda de la ventaja que ello supone. Será que todavía se ve al central como un especialista en la defensa y la faceta del ataque es complementaria, por tanto mientras defienda no importa mucho. Si bien es cierto que hay muchas cosas en el fútbol que “se nacen” hay muchas otras que se entrenan, y es desde ahí donde se pueden obtener los futuros Piqué, desde las categorías de fútbol base.
A pesar de que esto no sea condición necesaria en un central, las tácticas del fútbol moderno le ponen un cerco difícil de franquear al típico ROBOCOP. Antes, y no hace mucho, era inimaginable un equipo sin un “9” delantero depredador del área preferentemente alto y fuerte. Un jugador que raramente saliera del área rival y que sólo tocaba el balón para intentar marcar, sin intentar regates porque normalmente no tenían la técnica necesaria. Éstos eran los objetivos de los ROBOCOP que por físico eran los únicos que podían intentar parar estos delanteros específicos, aunque de vez en cuando se encontraban con un Romário que les rompía los esquemas.
Pero como decía, las técnicas modernas están poniendo en extinción al “9”. Pocos quedan ya con estas características. Algunos de estos sobrevivientes son Van Nistelrooy, Mario Gómez, Filippo Insaghi, Nikola Zigic, Fernando Llorente y Zlatan Ibrahimovic. Tal vez éste último sea el que está sintiendo en carne propia este cambio, y se siente más perdido que un mimo en un entierro. Ibrahimovic es uno de los mejores del mundo como “9 tradicional”, pero en el fútbol de su equipo este puesto no existe y por eso lo está pagando. Otros en cambio se han ido adaptando como por ejemplo Drogba que con sus 1’89m se mueve por todo el frente de ataque, al igual que Diego Milito que ha dado una exhibición en la final de la copa de Europa.
El delantero moderno es ahora más rápido, más versátil y con más movimiento en todo el frente de ataque. Ya no está en el área esperando que le llegue el balón, ahora va a por él. Sale del área a tener contacto con el balón y obliga a los centrales a salir de la misma y cubrir espacios más grandes de terreno de juego, generando huecos para sus compañeros. Además, sus labores no son sólo ofensivas sino que tienen que emplearse en labores defensivas. En el fútbol moderno todos defienden activamente, porque son muchos los balones que un equipo recupera cuando un delantero presiona a la defensa, obligando a despejar y dividir el balón. Se exige a un delantero este sacrificio y ya es muy difícil que un jugador de ataque juegue en un equipo de élite sin esforzarse defensivamente.
Son cosas que poca gente ve y en las estadísticas no aparece, pero cuantos balones recuperaba el Madrid con las presiones de Zamorano o Raúl? Cuantos balones recupera el Inter o el Barcelona con las presiones de Eto’o o Messi? El sacrificio defensivo de Forlán o Villa son otras ejemplos de grandes recuperadores de balón para el equipo. Un trabajo extra que requiere una preparación física mucho más importante, ya que ahora el delantero esta en constante movimiento y no está sólo activo cuando su equipo tiene el balón.

(Ver segunda parte)

viernes, 4 de junio de 2010

Jabulani en la altura.

Esta semana comienza el mundial y en todas las selecciones hay un tema en la mesa, el balón “Jabulani”. Especialmente los porteros son los que casi siempre sufren los avances en la tecnología de los balones, y es que el espectáculo del fútbol son los goles y todo lo que vaya en ese sentido será en contra de ellos.
En la primera toma de contacto con el balón, todos los porteros se quejaban de lo ligero y lo impredecible de su trayectoria cuando este viene en vuelo. Al ser más ligero y tener una aerodinámica totalmente nueva, es como empezar de cero para todos los porteros. Nunca un balón había sido construido con paneles puestos de tal forma que logran una redondez exacta. Esta situación hace que el balón sea más veloz y, al ser ligero y más trabajado aerodinámicamente, los efectos que se le impriman en el golpeo serán más efectivos. Como se ve, son todas contras para los porteros e incluso el mismo Cech en su presentación dijo: “se te viene encima como un tiro”. Habiendo sido contratado para la presentación del balón no se esperaba que dijera algo negativo, pero sin embargo parece decir que es una mutada para su profesión jeje. Tímidamente los jugadores de campo también comienzan a dar sus comentarios acerca del balón, pero sólo dicen que les cuesta un poco más controlarlo o que tienen que medir su fuerza para jugarlo. El mismo Xavi decía que se le iba mucho a veces en los pases… Y si lo dice él habrá que creerle.
Pero hay otro factor del que no he oído hablar todavía y es el de que algunas de las sedes del mundial se juegan en estadios con altitud. Las sedes como Pretoria (1214m), Polokwane (1310m), Bloemfontein (1400m), Rustemburgo (1500m) y Johannesburgo (1753m), pueden hacer de los errores algo común. Aquí en Europa el tema de la altitud no es algo muy conocido, pero en Sudamérica ha llegado a ser un problema hasta político. A tal punto que a finales del 2007 la FIFA llegó a proponer no jugar al fútbol a más de 2500 metros sobre el nivel del mar. Esto afectaba a estadios de Quito (Ecuador), Bogotá (Colombia), Cuzco (Perú), Toluca (México) y La Paz (Bolivia), esta última a 3600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Finalmente no prosperó. Pero las razones eran a consecuencia de los efectos físicos que sufrían los jugadores visitantes al jugar a esa altitud.
Sin entrar en las consecuencias físicas que supone jugar al fútbol en altitud, quiero entrar en lo que significa jugar un balón de fútbol en esa situación. En La Paz (3600m) es casi normal ver goles desde 40 metros o más de la portería, ya que el balón encuentra menos resistencia del aire y sale como un tiro que se acerca al portero haciendo pequeños movimientos en zig-zag (por eso dicen que el balón favorece al golpeo de Cristiano Ronaldo). Por la misma razón, el balón hace menos curva y tiene tendencia a salir recto. Los equipos que participaron del mundial de México 86 todavía lo recuerdan, Pasarella decía “la pelota no dobla” (estaban jugando a 2200m).
En éste mundial y con el polémico Jabulani con sus características, puede ser un mundial de errores. Jugar en Johannesburgo a 1753m puede ser un verdadero reto. España juega ahí contra Honduras en lo que parece ser un partido de trámite, pero las circunstancias no son las normales. Si los porteros se quejan ya al nivel del mar, que se preparen para cuando jueguen a mas de 1200m. Ya les cuesta calcular las salidas para cortar los centros rivales al nivel del mar (Casillas y Valdez) que tengan cuidado mas arriba. El jugar a más de 1200m favorece los tiros desde media y larga distancia, y los equipos como Inglaterra y Alemania ya han tomado buena nota de ello. El fútbol Español no está acostumbrado a chutar desde fuera del área, tal vez porque no lo necesita, y los que destacan en este aspecto es Xavi Alonso y Cesc que por jugar en el fútbol inglés se han acostumbrado. Que Navas también… bueno, a ver si se hace costumbre, pero no es su especialidad.
El balón puede llevar también a errores de cálculo de los defensas y regalar ocasiones de gol al rival, que en un mundial pueden ser decisivas. En el juego de toque, se exige más precisión y control que en el nivel del mar ya que tienen que medir la fuerza y conocer la trayectoria que hace el balón en sus pases de largo recorrido.
Por esto creo que el mundial que se avecina tiene factores que pueden incidir en el juego y hacer que los errores aparezcan. De todos es sabido que en un mundial un solo error puede ser la diferencia en un partido, y el que esté atento para aprovecharlo y más concentrado esté será el que se vaya contento. En el caso de España, y por todo lo expuesto, debe concentrarse en clasificarse 1º de grupo y ganarse el derecho de jugar en Cuidad del Cabo que está al nivel del mar, para evitar factores que incidan en su juego. De no clasificarse 1º, debería jugar en Johannesburgo lo que sería un problema por la altura y sin duda por la situación anímica de presión que ello supondría (el clasificarse segundo). Claro que lo normal es que España clasifique 1º y es lo que deseo, pero conviene saber que lo normal no pasa solo, hay que hacer algo para que pase. Espero que no se confíen porque estos últimos amistosos los he visto muy relajados. Vamos España!

viernes, 28 de mayo de 2010

La edad, importa?

Interesándome un poco en el tema he decidido indagar en las plantillas más importantes de Europa y me he encontrado en este tema una clara diferencia con el fútbol español, la edad va por delante del rendimiento futbolístico en España. Mientras que en el resto de Europa el rendimiento en el campo es lo que cuenta, en la liga española se mira antes la edad a la hora de decidir si un jugador debe continuar en una plantilla.
A lo mejor para muchos no es ninguna novedad lo que estoy contando, pero con los datos en la mano es todavía más sorprendente. Por regla general en el fútbol español se dice que un jugador es veterano cuando sobrepasa los 30 años de edad, y comienza a “buscarse un sustituto”. Luego esos jugadores despreciados triunfan en otras ligas, lo que quiere decir que a lo mejor no eran tan malos después de todo. Estudiando las grandes ligas como la italiana y la inglesa, el promedio de edad se dispara escandalosamente en comparación con la nuestra.
En el caso de la Premier el Manchester U. cuenta con 7 jugadores mayores de 30 años de los cuales 5 son titulares indiscutibles, ellos son: Van der Sar (39), Neville (35), Ferdinand (31), Owen (31) y Scholes (36). Sin contar con 2 que suelen ser suplentes pero casi siempre juegan como Giggs (37) y Brown (31). El Chelsea, tiene ni más ni menos que 12 jugadores de estas características, y casi todos titulares indiscutidos! Ashley Cole, Terry y Malouda (30); Anelka y Ferreira (31); Carvalho, un tal Lampard y Drogba (32); Deco (33); Belletti y Ballack (34) e Hilario (35) que no juega casi nunca por ser suplente de Cech.
Como todos saben y se imaginan el caso de la liga Calcio es todavía más notorio. La Juventus tiene la friolera de 14 jugadores de 30 o más y claro esta, son casi todos titulares indiscutidos: Poulsen y Amauri (30); Iaquinta (31); Buffon y Zebina (32); Grosso, Salihamidzic y Trezeguet (33); Legrottalie y Camoranesi (34); Del Piero (36) y Cannavaro (37) que este año ya no renueva con la Juve. Hay que incluir también a los 2 porteros suplentes que también pasan los 30.
El Milan tiene 13, Ronaldinho (30), Kaladze y Gattuso (32), Zambrotta, Jankulovski y Ambrisini (33), Nesta, Oddo y un tal Seedorf (34), Beckham (35) y Dida e Inzaghi (37). Estos “abuelitos” le ganaron al Madrid. Para terminar Italia tenemos a los campeones de Europa, el Inter que tiene 9: Cambiaso y Chivu (30), Julio Cesar y Milito (31), Samuel y Lucio (32), Córdoba (34), Materazzi (35) y el gran capitán Zanetti (37).
En nuestra Liga he visto al Barcelona con 8 pero como verán algunos no muy influyentes: Xavi, Keita y Milito (30); Márquez y Abidal (31), Puyol (32) que lo querían jubilar con Chigrinski pero hubo que rendirse a la evidencia; Henry (33) que ya se va, al igual que Pinto (35) que nuca pintó nada. Aquí pilares solo podemos contar a Puyol y Xavi, porque los otros han ido alternando pero no son fijos en el equipo.
Pero el caso más escandaloso es el Madrid con 4 jugadores de 30 o más: Metzelder (30) que ya se fue; Raúl (33) que a menos que Mourinho lo evite también se va; Guti (34) que está igual que Raúl; y Dudek (37) que está para repartir las toallas. Sólo Guti contó a último momento porque no había nadie que hiciera lo que él. Y que decir de Roberto Carlos que con 36 años está corriendo a los galgos de la liga brasilera!! A lo mejor no tiene estado físico no?
En definitiva, resulta evidente que hay una diferencia importante en el promedio de edad entre nuestra liga con la inglesa y la italiana. Muchas teorías podemos hacer, pero parece claro que la velocidad de juego podría ser un factor, aunque en la Premier no van andando precisamente. El movimiento de mercado podría ser otro factor, ya que un nuevo fichaje siempre lleva a un ingreso fresco de dinero producto del merchandising. Pero tampoco vale esta porque estoy seguro que si algún equipo comprara a Lampard por ejemplo, se venderían muchas camisetas también. Comprar jugadores jóvenes para que no se lesionen tampoco parece muy fiable. Zanetti con 37 años se lesionó menos que Kaká o Iniesta por ejemplo.
Bueno, se puede opinar mucho de este tema pero parece poco probable que encontremos una única respuesta. Cada uno puede formarse una teoría, pero parece claro que nuestra liga tiene la costumbre de jubilar jugadores, muchas veces antes de tiempo, y luego vuelven con otros equipos y son figuras. Bonito tema para la hora del bocadillo…