martes, 18 de enero de 2011

Despedida del Blog y continuación en Facebook!

Hola a todos, les comunico que a partir de hoy todas las publicaciones seguiran en FACEBOOK, emplazandoles entonces a EL FUTBOL MADURO de dicha red social.
Gracias y los espero!!

martes, 11 de enero de 2011

Desgracias en el deporte.

Quizás el título debería referirse a las desgracias de la vida, pero como el tema que trato va relacionado con el deporte, lo titulo así. Me refiero a las desgracias de las llamadas “muertes súbitas” que hace poco volvieron a golpear nuestro deporte con la muerte de un chaval de 15 años mientras jugaba al fútbol. Con esto podemos descartar aquello que mucha gente piensa, que estas cosas suceden a causa de la sobre-exigencia física a la que están sometidos los jugadores profesionales. Conocido es el caso de hace unos años en que un jugador de peñas falleció en el vestuario al terminar de jugar al fútbol, o de otro hace menos tiempo que falleció jugando en la categoría primera regional allá por el norte de España.
No parece entonces depender de la exigencia física a la que una persona se exponga y que además, hay muchos otros casos de “muerte súbita” de personas que no practican deporte y que sin embargo tienen mucha menos prensa. En este caso el practicar deporte no es condición de inmunidad ante estos sucesos, que cualquiera de nosotros puede sufrir en cualquier momento sin importar la edad. Es tan impredecible que ni los jugadores profesionales de los más grandes clubes, con los mejores médicos y todos los medios disponibles son incapaces de anticiparse. Que nos queda al resto de los mortales!!
A la vista de estas circunstancias, tenemos en La Safor (zona del sur de Valencia) una importante cantidad de practicantes de fútbol entre fútbol base y las diferentes peñas. Solo en peñas hay cerca de 800 jugadores (incluyendo las peñas de fútbol 7 y las de fútbol sala y la cifra llega a cantidades impresionantes si sumamos las diferentes categorías de fútbol base, desde prebenjamínes hasta juveniles o categorías amateurs. Si a esto le sumamos el enfervorizado público, los padres, los entrenadores, etc., la cifra se multiplica todavía mas.
Entonces me pregunté, los equipos de La Safor están tomando nota de lo que ha pasado y puede llegar a pasar? Si un desfibrilador ha salvado una vida en Salamanca hace poco tiempo, podemos dejar este tipo de cosas al azar?
Según Marcos Estruch (Coordinador), el C.F. Gandia ha formado a través de Cruz Roja a sus monitores y preparadores físicos para el uso del desfibrilador. Afortunadamente, dicha herramienta de salvar vidas esta disponible tanto en el Guillermo Olague como en el Roig de Corella. Otros clubes como el Oliva ya están haciendo los deberes y están moviéndose para tener uno en el club y seguramente todos los demás clubes son concientes de ello.
Partiendo de la base que lo preferible sería que nunca se tuviese que echar mano de estos aparatos, nunca es suficiente el dinero que se pueda invertir en salvar una vida.

lunes, 3 de enero de 2011

Indignación mal dirigida.

Hace unos días en el trabajo, un hombre que me conoce confiesa que hay árbitros que lo hacen mal porque a su nieto le dan patadas todos los partidos. Y yo me pregunto, es el árbitro que le da las patadas?
La verdad es que la reacción de este hombre es una reacción bastante común en el fútbol, cargando contra el árbitro las tintas de que un jugador sea victima de infracción. A lo mejor se pretende que el árbitro ponga su pierna por delante de la del infractor, para salvar al jugador que iba a recibirla.
Una cosa es no estar conforme con el castigo que le imponga el árbitro al infractor, pero otra muy distinta es echarle la culpa al árbitro de que un jugador ha golpeado a otro. En el caso de este abuelo que sufre cuando a su nieto le dan un golpe, debería comprender que el fútbol incluye la posibilidad de recibir golpes y que si se sufre demasiado con esto lo mejor es cambiar de deporte. Es entendible que una patada a su nieto le duela más que la misma patada a cualquier otro jugador, pero no se puede castigar más a unos que a otros. Además, no tiene sentido tomársela con el árbitro cuando un jugador recibe un golpe (algo muy habitual también entre los jugadores). Un ejemplo: cuando alguien le roba la cartera, usted insulta al policía?
En fin, el árbitro sabe que a la vista de la mayoría del público, todo lo que pase en el campo caerá sobre sus hombros. Casos en que 2 jugadores discutan y lleguen a golpearse mutuamente, no faltará alguien que le diga al árbitro que ha sido por su culpa.
Igualmente cuando un jugador simula una falta o una agresión, engañando al árbitro. Aquí siempre se termina culpando al árbitro en lugar de cargar las tintas al actor, que es considerado por sus compañeros como un héroe. Acaso eso no es mas injusto?
Sabían que el árbitro que no vio aquella famosa mano de Henry con la que Francia clasificó, era un árbitro que estaba en la lista de los que iban a ir al mundial? Sin embargo Martin Hansson fue al mundial porque la FIFA hizo este razonamiento: “Si el que hizo trampa va al mundial, porque vamos a castigar al que fue engañado?”. Este fue el inapelable razonamiento del jefe arbitral de la FIFA, un tal José María García-Aranda. Sin embargo la prensa montó un escándalo por la decisión, aunque finalmente hizo un correcto mundial. El fútbol es humano.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Espinilleras en los entrenamientos... por qué no?

Muchas veces pasa que esta visto como algo exagerado entrenar con espinilleras, porque se suele decir que para entrenar no es necesario. Somos todos compañeros y aquí no hay mal rollo, dicen, no nos vamos a hacer daño entre nosotros… Y yo les creo, pero todos los entrenamientos suelen terminar en un partidillo, que aunque sea de menor exigencia que uno normal, sigue siendo un partido de fútbol con todas su consecuencias.
Esto quiere decir que es posible recibir accidentalmente un golpe, el lugar más común es en la espinilla… y dueleee De lo más doloroso que se puede sufrir es un golpe en la espinilla, y el dolor no sabe si es un partidillo de entrenamiento o un partido oficial, les aseguro. Cualquiera que juegue o haya jugado alguna vez a este maravilloso deporte sabe bien de lo que hablo, sin embargo casi nadie toma precauciones en los entrenamientos al respecto.
De la misma manera podría hablar de los que toman precauciones como el vendaje de los tobillos antes de los partidos, para evitar posibles torceduras o al menos evitar que sea peor. Que pasa? En los entrenamientos no nos podemos doblar un tobillo? Parece que la palabra entrenamiento envuelve a quienes participan de una especie de inmunidad física que en la práctica no existe y, si bien es cierto que las lesiones ocurren generalmente en los partidos, lleva a muchos jugadores a lesionarse o a sufrir golpes dolorosos.
Cada deporte tiene sus riesgos y sus practicantes deben respetarlos en todo momento, porque además de un tema deportivo es un aspecto de cuidado físico. A nadie le gusta estar por casa con dolor o no poder ir a trabajar por tener un esguince. Cuidarse no es de “flojitos”, es de listos… el mismo listo que te puede dar una palmadita por la espalda y decirte “si te hubieses puesto espinilleras…”
Ah, yo uso espinilleras… para arbitrar todavía no, pero nunca se sabe.

El "GEN" competitivo.

Todos los que practicamos algún deporte conocemos esa diferencia entre jugar y competir, que aunque parezca que es lo mismo no lo es, y se diferencia en la tolerancia que se tiene a la presión. Esta hace que la concentración suba o baje y sus consecuentes errores o ausencia de ellos.
Porqué hay tanta gente que practica deporte que cuando lo hace entre amigos juega a un buen nivel, y cuando juega por un campeonato comete más errores que aciertos? Y al contrario, gente que no se luce tanto en los entrenamientos o en las pachangas pero se transforma en competición?
Saber competir no es solamente saberse las reglas del juego, tener un estado físico apropiado, tener calidad técnica o una buena estrategia, es también tener confianza en ganar, querer ganar y saber convertir la presión de la competencia en concentración para nuestro juego. Este “GEN COMPETITIVO” es principalmente heredado, producto de la educación que cada uno ha recibido de pequeño y de las experiencias que a cada uno le haya tocado vivir, ya que hablamos de características personales y es algo que no se puede entrenar.
Cuantas veces ha pasado en los deportes de equipo que coinciden el deportista competitivo con otro que no lo es! En peñas, en pádel, en baloncesto, cuando este choque se produce dentro del propio equipo el problema esta garantizado. El competitivo verá a este compañero con una actitud de pasotismo o dejadez que encenderá la mecha de la recriminación, el enfrentamiento y seguramente el resultado final no solo será la derrota deportiva sino que llegará a lo personal.
Cada uno es como es y tenemos que aceptarnos como somos, igual de mal esta exigirle a uno que no se tome las cosas tan enserio, como presionar a alguien que no cree que las cosas se deban de tomar así. Conocer a los compañeros que tenemos en nuestro equipo, saber como piensan, como se sienten cuando salen a jugar un partido, va a ayudar a darnos cuenta lo que podemos esperar de cada uno y en qué medida le podemos exigir. Lo que llamaría el entrenamiento fuera del entrenamiento.
Ejem, finalmente aclarar que el dichoso “gen” no existe como tal… Es solo una expresión metafórica, aunque si se pudiese producir mandaría a unos cuantos a hacerse transfusiones jejeje.

martes, 23 de noviembre de 2010

Tocar el balón no es garantía de impunidad.

Una de las creencias más asumidas en el mundo del fútbol, es la de que un defensor que realice una entrada y toque primero el balón, no será sancionado con falta si luego arrolla o golpea al rival. Es decir, si toca el balón primero todo lo que pase después no se castiga.
El reglamento del fútbol en su regla Nº12 distingue entre infracciones imprudentes, temerarias y con uso de fuerza excesiva, por orden de gravedad respectivamente. Por ejemplo las acciones “temerarias” dice textualmente: “…que el jugador realiza una acción sin tener en cuenta el riesgo o las consecuencias para su adversario”. Como ven no dice nada de exculpar al jugador si toca el balón antes del contacto al rival. Queda entonces a criterio del árbitro el poner el listón de cuando una acción es lo suficientemente fuerte como para pitar y sancionar con tarjeta amarilla o roja según crea conveniente.
Todos hemos visto alguna vez entradas fuertes que aún tocando el balón primero, lesionan al rival con el golpe que se produce inmediatamente después. Principalmente esas entradas a ras de suelo a toda velocidad, en donde el riesgo de golpear al rival es alto y que en caso de no tocar el balón podría ser perfectamente tarjeta roja.
Si bien es cierto que esa ley no escrita de la impunidad a condición de tocar el balón seguirá primando en el fútbol, puede que con buen criterio el árbitro pite falta y saque tarjeta contra aquel jugador que realiza una acción temeraria o con uso de una fuerza excesiva, aún tocando el balón antes que al rival.
Así pues, a no sorprenderse si algún día pasa esto, que dependerá de la acción en si y del criterio que el árbitro adopte, debiendo velar principalmente por la integridad física de los jugadores.

Árbitro, PLANCHA!!!

Uuff… Grito de guerra en todos los campos de fútbol cuando un jugador juega el balón con el pie más arriba de lo normal. Veo principalmente que la mayoría confunde, “o quiere confundir”, algunos conceptos que me parece conveniente aclarar. Jugar el balón o realizar una entrada en forma de plancha significa que el jugador tiene como primera zona de contacto, con el balón o con el rival, los tacos de su calzado. Lo que se pita nunca es plancha sino juego peligroso o falta según sea el caso.

Juego peligroso, como la palabra lo dice, es toda aquella forma de jugar el balón que el árbitro considere riesgosa para la integridad del rival y no necesita del contacto entre los jugadores para ser sancionada, lo que deriva en tiro libre indirecto en contra del infractor. Es decir, que un jugador puede jugar el balón con el pie a la altura de las luces del campo, siempre y cuando el árbitro entienda que no supone un riesgo para el rival, y esto incluye el jugar el balón con los tacos.

El juego peligroso se transforma en falta con tiro libre directo cuando existe contacto entre los jugadores, por ejemplo, cuando un jugador golpea la cabeza de un rival al intentar realizar una “chilena”. El árbitro tomará la medida disciplinaria que crea oportuna según sea el caso, aunque el reglamento es especialmente claro para el caso de las entradas con los 2 pies por delante en forma de plancha, en cuyo caso se castiga con tarjeta roja por juego brusco grave.

Especial énfasis quiero hacer en el criterio del árbitro quién es el que debe tomar la decisión, aunque esta claro que no conformará a todos ya que el Fair Play es bueno si es a nuestro beneficio. Particularmente me conformo con haber puesto un hilo de luz en las sombras de la pasión, esa que a veces no nos deja entender las cosas que están pasando.

jueves, 28 de octubre de 2010

El liderazgo empieza y termina en el Entrenador.

Todos sabemos que en el fútbol juegan los jugadores, pero por múltiples factores el primer responsable de la derrota es siempre el entrenador aunque no tanto en las victorias. Por algo siempre se destituye al entrenador cuando un equipo va mal y no siempre los triunfos garantizan su continuidad en el cargo.
Alguien dijo alguna vez: “el fútbol es un estado de ánimo”, y los que escucharon eso al principio reían, pero poco a poco se fueron dando cuenta de que es absolutamente cierto. Una plantilla motivada, repleta de confianza y unida tiene ½ partido ganado, porque cada partido se juega primero contra uno mismo y después contra el rival. Un jugador que tiene ganas de ganar, que tiene confianza en poder hacerlo y cree en sus compañeros, es lo que tiene que lograr un entrenador. Ya puede un jugador tener una calidad sobresaliente, ensayar estrategias, entrenar el físico, entrenar táctica, pero si no se tiene una actitud positiva difícilmente las cosas salgan adelante.
Es tal la trascendencia de este “estado de ánimo” que algunos equipos y selecciones nacionales han incluido dentro de su staff técnico a un psicólogo, aunque en general son todavía la excepción de la regla. Generalmente es el entrenador el encargado de mantener este aspecto del equipo en lo más alto, y no es coincidencia que los más exitosos son los que triunfan deportivamente.
Pero antes de poder motivar a alguien hay que ganarse su confianza, es decir, que la persona a la queremos motivar logre vernos como alguien que esta para ayudar a sacar adelante el equipo y a él mismo como jugador. Es imposible motivar a un jugador que no crea en su entrenador. Sin embargo puede pasar al contrario y aunque el entrenador no crea en las posibilidades de su jugador, puede motivarlo para sacar lo mejor de sí.
Es por eso que el entrenador debe ser el líder de un equipo, y sólo se puede serlo si sus jugadores confían en él, porque sabido es que LOS LÍDERES NACEN, NO SE IMPONEN. Cuando un entrenador no es un líder en su equipo se refleja indefectiblemente en los resultados, y eso lleva a las directivas a despedir al que ellos habían ELEGIDO como líder.

domingo, 17 de octubre de 2010

La simulación del dolor ("los heridos de pacotilla")

Una de las características más destacables del fútbol de muchos países, entre ellos España, es que la mayoría de los jugadores intentan sacar ventaja “extrafutbolística” tratando de impresionar al árbitro cuando se recibe una falta. Gritar y cogerse la pierna con sus manos como si se la hubiesen amputado en ese preciso instante, cuando tan sólo lo han rozado, puede hacer que un árbitro castigue al infractor de manera injusta y cambiar el curso del partido. Claro que la culpa será siempre del árbitro, desde el punto de vista de la grada y también para la prensa, pero pocos hablarán de que su error viene provocado por una acción de simulación.
Aquí asoma aquello de pedir Fair Play pero sólo si es a mi favor! Lo cierto es que un jugador que engaña y gana que le piten penalti o, logra expulsar a un jugador producto de una simulación, es visto como un héroe por sus compañeros y como una “mala persona” por el rival. Pero curiosamente no le cargarán las tintas al “actor” sino al árbitro, a quien la grada, los jugadores y la prensa enjuiciarán.
Pero más que nada es una cuestión de cultura del deporte. Si dos equipos españoles juegan entre si, ambos saben que este aspecto del fútbol esta presente y forma parte de sus repertorios. Engañar o ser victima de engaño es parte del juego, y cada equipo tiene sus jugadores mas propensos a intentar engañar, y otros que son más legales. Los “actores” son más fáciles de recordar que los legales, porque seguramente le habrán jugado alguna de las suyas a su equipo. Por ejemplo Capel, Dani Alves, etc., son de los más destacados. Es cierto que reciben muchas faltas, pero de ahí a que parezca que le han disparado en una pierna hay un paso bastante grande. Además, casi siempre miran al árbitro desde el suelo para comprobar lo buena que resulta su actuación. Esta temporada Marchena logró con su actuación dejar al Málaga con uno menos al ser expulsado el jugador Eliseu. En la jugada Eliseu se le acerca y Marchena cae al suelo como si le hubiesen pegado con un bate en la cara. El árbitro pica y expulsa. Y que pasó? De Marchena nadie habló, pero al árbitro lo taparon de caca en la prensa.
Por el lado de los legales podría poner a Xavi Hernandez, Xavi Alonso, Forlán, y todos los que ustedes crean. Los que tengan mejor memoria aquí tienen una oportunidad de aplicarse, pero son pocos los jugadores que sólo se quedan en el suelo si realmente les duele.
Pero no en todas las ligas pasa lo mismo, quien ve la liga inglesa o alemana notará que son muchos menos los “heridos de pacotilla”. El fútbol se comprende como un deporte jugado entre hombres con todo lo que ello significa, y está muy mal visto todo lo referido a la sobreactuación de las faltas recibidas. Un jugador con tendencia a la actuación lograría que todos lo viesen muy mal, e incluso la prensa cargaría las tintas contra él. Por decirlo de alguna manera, sería visto como un jugador que no juega como un hombre.
Jugadores que vienen de estas ligas al fútbol español, siempre terminan alucinando con las actitudes que se ven por estos lados. Claro que esto no lo puede decir aquel jugador de la liga inglesa que fichó el Madrid hace un tiempo, un tal Gravesen… Este cuando la daba no dejaba dudas, lo mataba al rival sin posibilidad de actuación!!
Sigue en Consecuencias de la simulación del dolor.

Consecuencias de la simulación del dolor ("los heridos de pacotilla")

Muchas son las consecuencias que trae el hecho de que un jugador simule dolor ante una falta. No solamente dentro del campo sino también en los banquillos y en la grada. La exageración del dolor es una de las cosas que más influye en un partido, ya que genere errores arbitrales o no, la decisión que este tome será motivo de enfrentamiento entre los jugadores y de polémica en la grada, que caldeará más si cabe el ambiente del partido.
Realmente nadie ha sacado la cuenta pero en un partido hay muchísimas simulaciones y pedidos de falta por parte de los jugadores. Ponte a pensar que cada vez que 2 jugadores saltan a cabecear un balón, es casi seguro que uno de ellos se quejará o gritará como si le hubiesen dado una puñalada por la espalda. Por otra parte, casi todos los jugadores que reciben una entrada o una zancadilla, miran al árbitro desde el suelo mientras sufren “horriblemente”.
Con todo esto, es normal que el árbitro pueda ser engañado en alguna de estas jugadas y cometer una injusticia que indigne al equipo y a su afición. Los “heridos de pacotilla”, aún no logrando engañar al árbitro, calientan el ambiente del partido y de la grada. De esta manera, la presión al árbitro se le acumula y es más probable que cometa errores en un sentido u otro. Su experiencia, su buena condición física y la suerte de estar en el sitio correcto para evitar ser engañado son fundamentales para minimizar errores, aunque todos sabemos que tome la decisión que tome no va a dejar conforme a la parte afectada porque recordemos que el Fair Play es bueno si es para nuestra conveniencia.
Los “heridos de pacotilla” son la más fiel expresión de que el fútbol es un juego en el que lo importante es ganar, y no importa si para ello haya que echar mano de actuaciones “poco viriles”.
Y ahora que hacemos? Que prefieren? Un fútbol con “heridos de pacotilla” o uno con jugadores que no pierdan de vista los valores que el deporte tiene como tal? La respuesta queda en el aire.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El primer partido de liga vale como el último.

Siii, al fin comenzaron los campeonatos. Ya estábamos cansados de tanta pretemporada y partidos amistosos, ahora a jugar de verdad. Recién empieza todo y parece que está tan lejos el final del campeonato que algunos se toman los primeros partidos con una mentalización “a medio gas”: total, recién empieza el campeonato; todavía nos falta ritmo; el grupo se esta formando; etc. Formas de pensar que están cayendo peligrosamente al conformismo, y que deben ser atajadas a tiempo antes que sea tarde… al final del campeonato.
La gota que derrama el vaso… Es de las expresiones más usadas en el mundo y que tiene un sin fin de aplicaciones en la vida. Es que casi todo lo que nos pasa en la vida, nos ocurre como consecuencia de haber dejado pasar situaciones que no creíamos importantes, hasta que un día pasa algo y todo cobra una importancia tremenda.
Siempre recordamos y maldecimos el día que eso pasa, pero rara vez nos ponemos a pensar en la historia que tiene este desgraciado presente. Sólo recordamos la gota que derrama el vaso y como ésta caía en él, pero nadie se para a pensar que si el vaso no hubiese estado lleno, la gota no lo hubiese derramado.
En los campeonatos de liga es igual. Un equipo no llega al último partido a decidir si es campeón o desciende de categoría (la gota), es el resultado de todo un año (el vaso). Los 3 puntos que no se ganan el primer partido de liga, pueden ser los que falten al final del año para celebrar o llorar. Esto es lo que muchos entrenadores y jugadores con experiencia saben, y tienen que hacer que esta idea sea claramente comprendida por cada integrante del equipo. Si todos están concientes de ello, la entrega será máxima y puede que al final de la liga no necesite un partido épico.
Las excusas que se puedan poner en los primeros partidos ante un mal resultado, puede que no duelan tanto como las excusas del último. Pero una cosa si es segura, las excusas son las palabras de los perdedores.

martes, 14 de septiembre de 2010

Los partidos "amistosos".

El partido amistoso en fútbol, no quiere decir que los participantes no se juegan nada. Generalmente hay mucho más en juego de lo que la palabra “amistoso” sugiere. Mucha gente cree o confunde un partido amistoso con un partido homenaje o con fines benéficos. En éstos últimos si que es difícil ver competencia ya que los actores del espectáculo tienen como cometido otros fines que trascienden a la victoria de su equipo. Cuando hablamos de amistoso siempre hay algo en juego y el espíritu competitivo esta presente.
En un partido amistoso de pretemporada de un equipo es donde los jugadores tienen la oportunidad de demostrarle al entrenador que merecen ser titulares o incluso, quedarse en el equipo. La pretemporada, como todos sabemos, es donde se perfila un equipo para el resto de la temporada, y son los cimientos en donde se va a construir el resto de la temporada. Es por eso que estos partidos suelen ser más intensos que los primeros partidos de la temporada, ya que cada jugador se esfuerza para dar el máximo. Es donde confluyen las competencias internas del equipo con la competencia contra el rival. Todos sabemos que, en el fondo, los que están en el banquillo viendo a sus compañeros jugar, no quieren que su rival en el puesto juegue “demasiado bien”. La lógica competencia interna hace desear a los jugadores “para sus adentros”, que el compañero no destaque demasiado para poder destacar en el equipo. Este es un sentimiento que a lo largo de la temporada rara vez aparece, pero es en la pretemporada donde alcanza su punto máximo.
Un equipo que gana un partido amistoso se ve reforzado psicológicamente como grupo y los jugadores van ganando confianza, principalmente los que más han destacado. En caso de perderlo, todo lo contrario. No voy a explicar aquí lo que significa irse a casa o entrenar al día siguiente luego de ganar o perder un partido… No importa que sea un amistoso verdad? Uno se siente bien cuando gana y mal cuando pierde.
El árbitro debe tener en cuenta estas situaciones, ya que muchas veces los partidos mas complicados son aquellos en que éstos se confían. Creerse que un amistoso no necesita tarjetas y adoptar una actitud conciliadora puede llevar a estos partidos a un verdadero problema. Si nos ponemos en la situación de partido amistoso que he expresado con anterioridad, el árbitro debe tomarse el partido como un partido oficial a fin de evitar problemas ante la alta competencia que este partido significa. Queda claro que a veces no es necesario, pero una vez que el tren ha pasado en muy difícil darle alcance, y dejar pasar algunas faltas puede convertir el partido en ingobernable.

En el caso de las selecciones nacionales es diferente en algunos aspectos. Para la FIFA los partidos amistosos de carácter oficial (fechas FIFA), influyen directamente en el desempeño del equipo en la clasificación mundial de la FIFA (Ranking FIFA). Este ranking, además de dar prestigio, es lo que en caso de clasificarse para una copa del mundo decide los cabezas de grupo.
En un amistoso de selecciones la competencia interna baja mucho en relación a los clubes. Para cualquier jugador es un orgullo ponerse la camiseta de su país, y para llegar a ello hay que jugar muy bien con el club al que pertenece y que el seleccionador se fije en él. El sólo hecho de ser seleccionado es un lujo al que sólo algunos han podido llegar en su vida como futbolista. No es lo mismo jugar por un club que jugar por un país… yo solo me lo imagino y me enloquezco. Como jugarías tu si entras al campo con la camiseta de tu país? Te importaría mucho si fuese un amistoso contra Malta? Claro que según que países, el fútbol se vive con mas o menos pasión. No voy a perder el tiempo en obviedades, pero cuando se habla de la historia o el sentimiento que un deporte representa para un país, la sangre corre diferente por los que defienden esa camiseta.
Básicamente en algunos países se puede pasar de comprender el fútbol de selecciones como un deporte de recreo, o entenderlo como la vía en donde se encuentran las más grandes alegrías y también las mayores tristezas. Y cuantas más personas de un país se identifican con ese sentimiento, con esa pasión, más fuerte es el significado de ponerse la camiseta de ese país. El jugador tiene la responsabilidad y sobretodo la posibilidad de hacer feliz a mucha gente… a todo su país!! Importa entonces que sea un amistoso?
Recientemente han jugado Argentina y España un amistoso en campo del primero. Más allá de lo que destacaron los periódicos deportivos, hablando de que Argentina se tomó el amistoso como una final y España no, no hay que dejar de decir que jugar contra Argentina de visita no es para cualquiera. Ahí ha perdido hasta el mejor Brasil, y cuando tienes un estadio entero a tu favor la motivación y el despliegue físico se multiplica aún más. No hay que olvidar tampoco que España es el último campeón del mundo y ahora es el equipo al que todo el mundo quiere ganar, lo que significa otra motivación extra para sus rivales. Esto pasa también en una liga, no es lo mismo la motivación que puede tener el Hércules para jugar contra un Barcelona o un Madrid, que la que puede tener contra un Almería por ejemplo. Es que todos los deportistas de élite dicen lo mismo, es más fácil llegar a ser el número 1 que mantenerse ahí.
En fin, en todos los partidos amistosos siempre hay algo en juego, sea la historia, la estadística, la victoria ante el rival, la victoria personal por conseguir quedarse en una plantilla, la alegría del grupo, la confianza psicológica de jugadores y de sus aficionados, etc. No hay victoria mala ni amistoso intrascendente, después de un partido siempre pasa algo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Consecuencias del fútbol moderno en los jugadores (2ª parte)

Los porteros y los jugadores de mediocampo.

En la 1ª parte había terminado hablando de la presión de los delanteros en la salida del balón del equipo rival. Éstas presiones a los defensas le dan al portero un nuevo rol. Los equipos necesitan que el portero sepa manejar el balón con los pies, de esta manera el equipo puede manejar el balón con más soltura ante la presión rival. Esta es otra consecuencia del fútbol moderno que afecta al portero, debe saber jugar el balón con el pie.
Un portero con estas características da más oportunidades al equipo para conservar el balón y da también, más seguridad a sus defensas que saben que pueden contar con un jugador más para pasarle el balón. Es de agradecer también que tenga una visión de juego que le permita poner pases precisos para lanzar contragolpes. Un portero capaz de sacar de manera rápida y precisa pases a sus compañeros, da mayores oportunidades de gol al equipo. Por tanto el entrenamiento de un portero ya no se basa solo en tirarle pelotazos, además debe entrenar pases y debe entrenar con el balón en sus pies, algo poco habitual hace no mucho tiempo.
Pero quizás el cambio más notorio de este fútbol moderno se ve en el mediocampo. Hemos pasado de tener jugadores especialistas a tenerlos de especialidades “mixtas”. El fútbol moderno necesita que todos sean capaces de defender y atacar. Es por eso que el típico “10” que esperaba a que le dieran el balón para lanzar a su equipo al ataque o, el típico “5” (mediocentro defensivo) que era un especialista en recuperar balones y pasárselo al compañero más cercano, están extinguiéndose.
Algunos supervivientes de “10” podrían ser Tutti, Riquelme, Verón o Xavi Hernández (el mejor en su posición), aunque Xavi tiene más sacrificio defensivo que los otros. En el caso de los recuperadores “5”, sucede algo parecido aunque su proceso de extinción es más lento que el del “10”. Le cuesta mucho más a un equipo desprenderse de un jugador que recupere muchos balones, aunque con el balón sea un negado.
Hoy por hoy el “5” modélico podría ser un jugador como Xavi Alonso o Busquets, capaces de recuperar, realizar con éxito pases cortos y largos y tener un control de balón aceptable. Más allá de los nombres, se trata de jugadores de múltiples cualidades en lugar de una o dos, dando el término de “todocampistas” o jugadores “box to Box” como dicen el Inglaterra, capaces de marcar diferencias en el área rival y defender en la propia.
Además del salto técnico que supone esta nueva forma de entender el fútbol, con un entrenamiento mucho más completo técnicamente, supone un cambio dramático en lo que refiere al entrenamiento físico. Porque el jugador ya no se ciñe a una parcela específica del terreno de juego y además, tiene actividad cuando el equipo defiende y cuando ataca, descolgándose al área rival y haciendo las coberturas a los compañeros que no están cubriendo su posición. Éstos jugadores han multiplicado por 2 veces o más su trabajo físico durante un partido, lo que requiere un entrenamiento que dudo mucho que tuviesen los jugadores de los años 80 por ejemplo. Por otro lado, necesitan un entrenamiento más polifacético y deben entrenar todos los aspectos del juego (en defensa y en ataque). Todo esto sumado a que cada vez se juegan más partidos por año, hace que los jugadores se lesionen cada vez más y duren menos años jugando en la élite. Los jugadores son exprimidos por sus clubes desde cada vez más temprana edad hasta los 30 años aproximadamente, para luego dar paso a otros nuevos. Prodigios físicos como Zanetti siempre serán la excepción, pero también necesitan de entrenadores y directivos que los apoyen y crean en ellos antes de quitárselos de encima como simple mercancía, aún rindiendo en el campo!
Pero no debemos olvidar que el fútbol es dinero y por lo tanto un negocio que tiene como excusa el deporte, desde el punto de vista empresarial. Esto requiere cada vez más partidos y un movimiento de mercado en el que necesariamente entran los jugadores, pero esto es para otro articulo…

Consecuencias del fútbol moderno en los jugadores (1ª parte)

Los laterales, los defensas centrales y los atacantes.

El fútbol desde sus comienzos hasta hoy en dia ha sufrido infinidad de cambios, desde sus reglas, la equitación de los jugadores, los balones, etc. Pero son las tácticas o estrategias, las que determinan como debe jugar un jugador en cada puesto y la condición física que necesita para cumplir con el objetivo que se le exige.
Al comienzo el fútbol era un deporte en el que se distinguía entre defensas y atacantes. Cada uno hacía exactamente lo que tenía que hacer y no se aventuraba en otras labores. El defensa defendía y el atacante atacaba, y casi no existían jugadores “mixtos” en estas facetas.
Poco a poco las tácticas fueron cambiando y obligando, primero a los defensas, a tener mas aptitudes atacantes. Comienzan a aparecer los laterales que suben como flechas al ataque, levantando centros a sus delanteros o incluso buscando portería desde fuera del área. Aquel Brasil del 70 fue uno de los hitos de este sistema que cambió la forma de ver el puesto de lateral. Ahora se ve al lateral como alguien capaz de sumarse al ataque de forma rápida y con gran capacidad de recuperación para bajar a defender. Esto también supone un entrenamiento mucho más exigente dada la cantidad de terreno de juego que tiene que cubrir a lo largo de un partido. Los laterales pasan a tener un cambio táctico que supone una exigencias técnicas así como otras de tipo atléticas.
Otro hito de la época fue el gran Franz Beckenbauer, que hizo ver al mundo que un central podía sumarse al ataque y ser bueno con el balón el los pies. Todavía hoy es difícil ver jugadores que tengan estas características, no me imagino lo que habrá sido Franz en su época! Al pensar en un central todos tenemos en mente un ROBOCOP de 1’90m que despeja, choca e intimida, y todavía hoy es el tipo de central que abunda en todas las ligas del mundo. Pocos son los que podemos salvar de la quema, hace tiempo ya que recuerdo un alemán Matthias Sammer (balón de oro en 1996), Lúcio (jugador del Inter.) y el mejor del mundo para mi Gerard Piqué. Un central capaz de regatear y definir en el área rival como un delantero de élite.
Contar en un equipo con centrales con manejo de balón y con capacidad de definición dentro del área rival, es un plus en el ataque del equipo que cuenta con más jugadores capaces de marcar un gol al rival. Sin embargo jugadores como Piqué son una rareza en el fútbol moderno, a pesar de que nadie duda de la ventaja que ello supone. Será que todavía se ve al central como un especialista en la defensa y la faceta del ataque es complementaria, por tanto mientras defienda no importa mucho. Si bien es cierto que hay muchas cosas en el fútbol que “se nacen” hay muchas otras que se entrenan, y es desde ahí donde se pueden obtener los futuros Piqué, desde las categorías de fútbol base.
A pesar de que esto no sea condición necesaria en un central, las tácticas del fútbol moderno le ponen un cerco difícil de franquear al típico ROBOCOP. Antes, y no hace mucho, era inimaginable un equipo sin un “9” delantero depredador del área preferentemente alto y fuerte. Un jugador que raramente saliera del área rival y que sólo tocaba el balón para intentar marcar, sin intentar regates porque normalmente no tenían la técnica necesaria. Éstos eran los objetivos de los ROBOCOP que por físico eran los únicos que podían intentar parar estos delanteros específicos, aunque de vez en cuando se encontraban con un Romário que les rompía los esquemas.
Pero como decía, las técnicas modernas están poniendo en extinción al “9”. Pocos quedan ya con estas características. Algunos de estos sobrevivientes son Van Nistelrooy, Mario Gómez, Filippo Insaghi, Nikola Zigic, Fernando Llorente y Zlatan Ibrahimovic. Tal vez éste último sea el que está sintiendo en carne propia este cambio, y se siente más perdido que un mimo en un entierro. Ibrahimovic es uno de los mejores del mundo como “9 tradicional”, pero en el fútbol de su equipo este puesto no existe y por eso lo está pagando. Otros en cambio se han ido adaptando como por ejemplo Drogba que con sus 1’89m se mueve por todo el frente de ataque, al igual que Diego Milito que ha dado una exhibición en la final de la copa de Europa.
El delantero moderno es ahora más rápido, más versátil y con más movimiento en todo el frente de ataque. Ya no está en el área esperando que le llegue el balón, ahora va a por él. Sale del área a tener contacto con el balón y obliga a los centrales a salir de la misma y cubrir espacios más grandes de terreno de juego, generando huecos para sus compañeros. Además, sus labores no son sólo ofensivas sino que tienen que emplearse en labores defensivas. En el fútbol moderno todos defienden activamente, porque son muchos los balones que un equipo recupera cuando un delantero presiona a la defensa, obligando a despejar y dividir el balón. Se exige a un delantero este sacrificio y ya es muy difícil que un jugador de ataque juegue en un equipo de élite sin esforzarse defensivamente.
Son cosas que poca gente ve y en las estadísticas no aparece, pero cuantos balones recuperaba el Madrid con las presiones de Zamorano o Raúl? Cuantos balones recupera el Inter o el Barcelona con las presiones de Eto’o o Messi? El sacrificio defensivo de Forlán o Villa son otras ejemplos de grandes recuperadores de balón para el equipo. Un trabajo extra que requiere una preparación física mucho más importante, ya que ahora el delantero esta en constante movimiento y no está sólo activo cuando su equipo tiene el balón.

(Ver segunda parte)

viernes, 4 de junio de 2010

Jabulani en la altura.

Esta semana comienza el mundial y en todas las selecciones hay un tema en la mesa, el balón “Jabulani”. Especialmente los porteros son los que casi siempre sufren los avances en la tecnología de los balones, y es que el espectáculo del fútbol son los goles y todo lo que vaya en ese sentido será en contra de ellos.
En la primera toma de contacto con el balón, todos los porteros se quejaban de lo ligero y lo impredecible de su trayectoria cuando este viene en vuelo. Al ser más ligero y tener una aerodinámica totalmente nueva, es como empezar de cero para todos los porteros. Nunca un balón había sido construido con paneles puestos de tal forma que logran una redondez exacta. Esta situación hace que el balón sea más veloz y, al ser ligero y más trabajado aerodinámicamente, los efectos que se le impriman en el golpeo serán más efectivos. Como se ve, son todas contras para los porteros e incluso el mismo Cech en su presentación dijo: “se te viene encima como un tiro”. Habiendo sido contratado para la presentación del balón no se esperaba que dijera algo negativo, pero sin embargo parece decir que es una mutada para su profesión jeje. Tímidamente los jugadores de campo también comienzan a dar sus comentarios acerca del balón, pero sólo dicen que les cuesta un poco más controlarlo o que tienen que medir su fuerza para jugarlo. El mismo Xavi decía que se le iba mucho a veces en los pases… Y si lo dice él habrá que creerle.
Pero hay otro factor del que no he oído hablar todavía y es el de que algunas de las sedes del mundial se juegan en estadios con altitud. Las sedes como Pretoria (1214m), Polokwane (1310m), Bloemfontein (1400m), Rustemburgo (1500m) y Johannesburgo (1753m), pueden hacer de los errores algo común. Aquí en Europa el tema de la altitud no es algo muy conocido, pero en Sudamérica ha llegado a ser un problema hasta político. A tal punto que a finales del 2007 la FIFA llegó a proponer no jugar al fútbol a más de 2500 metros sobre el nivel del mar. Esto afectaba a estadios de Quito (Ecuador), Bogotá (Colombia), Cuzco (Perú), Toluca (México) y La Paz (Bolivia), esta última a 3600 metros de altitud sobre el nivel del mar. Finalmente no prosperó. Pero las razones eran a consecuencia de los efectos físicos que sufrían los jugadores visitantes al jugar a esa altitud.
Sin entrar en las consecuencias físicas que supone jugar al fútbol en altitud, quiero entrar en lo que significa jugar un balón de fútbol en esa situación. En La Paz (3600m) es casi normal ver goles desde 40 metros o más de la portería, ya que el balón encuentra menos resistencia del aire y sale como un tiro que se acerca al portero haciendo pequeños movimientos en zig-zag (por eso dicen que el balón favorece al golpeo de Cristiano Ronaldo). Por la misma razón, el balón hace menos curva y tiene tendencia a salir recto. Los equipos que participaron del mundial de México 86 todavía lo recuerdan, Pasarella decía “la pelota no dobla” (estaban jugando a 2200m).
En éste mundial y con el polémico Jabulani con sus características, puede ser un mundial de errores. Jugar en Johannesburgo a 1753m puede ser un verdadero reto. España juega ahí contra Honduras en lo que parece ser un partido de trámite, pero las circunstancias no son las normales. Si los porteros se quejan ya al nivel del mar, que se preparen para cuando jueguen a mas de 1200m. Ya les cuesta calcular las salidas para cortar los centros rivales al nivel del mar (Casillas y Valdez) que tengan cuidado mas arriba. El jugar a más de 1200m favorece los tiros desde media y larga distancia, y los equipos como Inglaterra y Alemania ya han tomado buena nota de ello. El fútbol Español no está acostumbrado a chutar desde fuera del área, tal vez porque no lo necesita, y los que destacan en este aspecto es Xavi Alonso y Cesc que por jugar en el fútbol inglés se han acostumbrado. Que Navas también… bueno, a ver si se hace costumbre, pero no es su especialidad.
El balón puede llevar también a errores de cálculo de los defensas y regalar ocasiones de gol al rival, que en un mundial pueden ser decisivas. En el juego de toque, se exige más precisión y control que en el nivel del mar ya que tienen que medir la fuerza y conocer la trayectoria que hace el balón en sus pases de largo recorrido.
Por esto creo que el mundial que se avecina tiene factores que pueden incidir en el juego y hacer que los errores aparezcan. De todos es sabido que en un mundial un solo error puede ser la diferencia en un partido, y el que esté atento para aprovecharlo y más concentrado esté será el que se vaya contento. En el caso de España, y por todo lo expuesto, debe concentrarse en clasificarse 1º de grupo y ganarse el derecho de jugar en Cuidad del Cabo que está al nivel del mar, para evitar factores que incidan en su juego. De no clasificarse 1º, debería jugar en Johannesburgo lo que sería un problema por la altura y sin duda por la situación anímica de presión que ello supondría (el clasificarse segundo). Claro que lo normal es que España clasifique 1º y es lo que deseo, pero conviene saber que lo normal no pasa solo, hay que hacer algo para que pase. Espero que no se confíen porque estos últimos amistosos los he visto muy relajados. Vamos España!

viernes, 28 de mayo de 2010

La edad, importa?

Interesándome un poco en el tema he decidido indagar en las plantillas más importantes de Europa y me he encontrado en este tema una clara diferencia con el fútbol español, la edad va por delante del rendimiento futbolístico en España. Mientras que en el resto de Europa el rendimiento en el campo es lo que cuenta, en la liga española se mira antes la edad a la hora de decidir si un jugador debe continuar en una plantilla.
A lo mejor para muchos no es ninguna novedad lo que estoy contando, pero con los datos en la mano es todavía más sorprendente. Por regla general en el fútbol español se dice que un jugador es veterano cuando sobrepasa los 30 años de edad, y comienza a “buscarse un sustituto”. Luego esos jugadores despreciados triunfan en otras ligas, lo que quiere decir que a lo mejor no eran tan malos después de todo. Estudiando las grandes ligas como la italiana y la inglesa, el promedio de edad se dispara escandalosamente en comparación con la nuestra.
En el caso de la Premier el Manchester U. cuenta con 7 jugadores mayores de 30 años de los cuales 5 son titulares indiscutibles, ellos son: Van der Sar (39), Neville (35), Ferdinand (31), Owen (31) y Scholes (36). Sin contar con 2 que suelen ser suplentes pero casi siempre juegan como Giggs (37) y Brown (31). El Chelsea, tiene ni más ni menos que 12 jugadores de estas características, y casi todos titulares indiscutidos! Ashley Cole, Terry y Malouda (30); Anelka y Ferreira (31); Carvalho, un tal Lampard y Drogba (32); Deco (33); Belletti y Ballack (34) e Hilario (35) que no juega casi nunca por ser suplente de Cech.
Como todos saben y se imaginan el caso de la liga Calcio es todavía más notorio. La Juventus tiene la friolera de 14 jugadores de 30 o más y claro esta, son casi todos titulares indiscutidos: Poulsen y Amauri (30); Iaquinta (31); Buffon y Zebina (32); Grosso, Salihamidzic y Trezeguet (33); Legrottalie y Camoranesi (34); Del Piero (36) y Cannavaro (37) que este año ya no renueva con la Juve. Hay que incluir también a los 2 porteros suplentes que también pasan los 30.
El Milan tiene 13, Ronaldinho (30), Kaladze y Gattuso (32), Zambrotta, Jankulovski y Ambrisini (33), Nesta, Oddo y un tal Seedorf (34), Beckham (35) y Dida e Inzaghi (37). Estos “abuelitos” le ganaron al Madrid. Para terminar Italia tenemos a los campeones de Europa, el Inter que tiene 9: Cambiaso y Chivu (30), Julio Cesar y Milito (31), Samuel y Lucio (32), Córdoba (34), Materazzi (35) y el gran capitán Zanetti (37).
En nuestra Liga he visto al Barcelona con 8 pero como verán algunos no muy influyentes: Xavi, Keita y Milito (30); Márquez y Abidal (31), Puyol (32) que lo querían jubilar con Chigrinski pero hubo que rendirse a la evidencia; Henry (33) que ya se va, al igual que Pinto (35) que nuca pintó nada. Aquí pilares solo podemos contar a Puyol y Xavi, porque los otros han ido alternando pero no son fijos en el equipo.
Pero el caso más escandaloso es el Madrid con 4 jugadores de 30 o más: Metzelder (30) que ya se fue; Raúl (33) que a menos que Mourinho lo evite también se va; Guti (34) que está igual que Raúl; y Dudek (37) que está para repartir las toallas. Sólo Guti contó a último momento porque no había nadie que hiciera lo que él. Y que decir de Roberto Carlos que con 36 años está corriendo a los galgos de la liga brasilera!! A lo mejor no tiene estado físico no?
En definitiva, resulta evidente que hay una diferencia importante en el promedio de edad entre nuestra liga con la inglesa y la italiana. Muchas teorías podemos hacer, pero parece claro que la velocidad de juego podría ser un factor, aunque en la Premier no van andando precisamente. El movimiento de mercado podría ser otro factor, ya que un nuevo fichaje siempre lleva a un ingreso fresco de dinero producto del merchandising. Pero tampoco vale esta porque estoy seguro que si algún equipo comprara a Lampard por ejemplo, se venderían muchas camisetas también. Comprar jugadores jóvenes para que no se lesionen tampoco parece muy fiable. Zanetti con 37 años se lesionó menos que Kaká o Iniesta por ejemplo.
Bueno, se puede opinar mucho de este tema pero parece poco probable que encontremos una única respuesta. Cada uno puede formarse una teoría, pero parece claro que nuestra liga tiene la costumbre de jubilar jugadores, muchas veces antes de tiempo, y luego vuelven con otros equipos y son figuras. Bonito tema para la hora del bocadillo…

viernes, 21 de mayo de 2010

Los equipos con inferioridad numérica juegan mejor?

Porqué se escucha tantas veces que un equipo juega mejor con 10 que con 11? Qué es lo que pasa para que un equipo con inferioridad destaque sobre el otro? Incluso muchas veces el equipo con más jugadores pasa de dominador a dominado luego de la expulsión rival. Por qué? Como muchas veces pasa, una cosa es la teoría y otra la práctica. Lo normal es que el equipo con más jugadores sea el dominador y se lleve el partido, y la mayoría de las veces asi sucede. Pero el juego del fútbol, como tantas veces digo, es un juego en que la actitud y la concentración supera a cualquier pizarra y a cualquier lógica.
Como la mayoría de los que leen este artículo son personas que juegan o que han jugado al fútbol, todos alguna vez han estado en un equipo con inferioridad numérica y otras veces al contrario. Es casi imposible abstraerse de la situación para unos y otros. El jugador que juega en el equipo con superioridad tiende a relajarse, piensa que es un alivio y que será más fácil ganar el encuentro. Esto lleva a un bajada de concentración, a dejarse llevar a lo largo del partido no dándose prisa por buscar la portería contraria... tarde o temprano llegará el gol. Se tiende a pensar que lo que hay que hacer es mover el balón, pero eso suele confundirse con pases laterales y sin profundidad dejando correr el tiempo peligrosamente. La defensa se relaja más y algún jugador se aventura más al ataque, dejando sin darse cuenta más hueco para el contragolpe rival. Si en una de esas el equipo rival hace un gol, la paciencia, la relajación y la baja concentración deja paso al nerviosismo. Nerviosismo agravado aún más por estar perdiendo contra un equipo que juega en inferioridad, lo que lo hace una presión extra que si fuese un partido en condiciones numéricas igualadas, pues sienten más la responsabilidad. Ésta situación puede terminar peor si el equipo contrario saca provecho de ese nerviosismo y convierte otro gol o incluso desquicia a un rival e iguala el número de jugadores producto de una expulsión.
El equipo con inferoridad numérica en cambio, se libera absolutamente de la responsabilidad de ganar porque ese deber ahora lo tiene el equipo contrario, la presión pasa entonces al rival. El jugador que esta en este equipo (el de inferioridad) aumenta significativamente la concentración y la entrega física. Si además la plantilla tiene un nivel alto de compañerismo, si esta unida y bien conjuntada, tiene mucho ganado al equipo “relajado con superioridad”. Aumenta el compromiso de cada jugador para sacar el partido adelante, y es ahi que tienen que destacar el capitán y todos los jugadores importantes del equipo para hacerle creer a sus compañeros que ES POSIBLE. Creer en ello es la base, y si todos los jugadores creen que realmente es posible, seguramente lo será. La experiencia juega un papel clave, ni que decirlo, a la hora de detener el juego o relentizarlo, sabiendo que cada minuto pone más nervioso al equipo rival. También influye en lo anterior, es decir, en el impulso psicológico a los compañeros para que crean que es posible.
Quizás por todo esto sea más dificil ganarle a un equipo con menos jugadores que a otro en igualdad de condiciones, siempre y cuando el equipo con inferioridad este comprometido y crea en sus posibilidades! El caso del Inter contra el Barcelona o el reciente del Gandia contra la Roda, son ejemplos claros de como el compromiso, la actitud, la concentración y sobre todo el CREER QUE ES POSIBLE, puede superar a cualquier lógica que subestime el factor humano que tiene el fútbol.

domingo, 9 de mayo de 2010

La otra lectura del futbol base.

Principalmente en el fútbol base, desde prebenjamines hasta juveniles, parece que se chocan 2 corrientes que en principio parecen antagónicas. Una apoyada en la teoría de que el fútbol es sólo para divertirse (el resultado es lo de menos) y la otra, con el concepto de jugar al fútbol de forma competitiva (en la búsqueda del resultado). Los primeros parecen tener prohibida la palabra “competir” y los otros evitan la de “divertirse” en el sentido de no tomárselo demasiado en serio. Sin embargo ambos puntos de vista transmiten valores y modelan la personalidad de los jugadores, además de desarrollar su físico producto de la actividad deportiva.
Como decía, en la rama de los defensores de la diversión tenemos el ejemplo del Sueca United. Probablemente sean de los equipos más educados y con más valores que he conocido, además de divertirse en el campo y fuera del mismo. Lo único que pierden sus partidos por una media de 14 goles. ¿Cuantos hijos y cuantos padres les gustaría participar de un equipo asi en un campeonato? No deben de haber muchos porque Sueca United solo hay uno, y la federación no los tira porque no puede, porque sino…
Parece entonces que todos los demás, en todas las categorías, están en la línea de concebir el fútbol como un deporte en el que al final hay un resultado en el que unos ganan, otros pierden y a veces también se empata. Ni más ni menos que la palabra competencia sale a escena. Jugar para competir, competir para ganar. No hay que escandalizarse por esto ultimo, demostraré que no esta reñido con la educación y los valores.
El fútbol es tan maravilloso que es como ver a la vida misma. Casi todo lo que pasa en el fútbol tiene su paralelo en la vida diaria de las personas. Jugar fútbol desde niño prepara para la vida principalmente en el plano de la personalidad mas que en lo físico, que como todo el mundo sabe lo mejor es la natación. Es un deporte de equipo que impulsa la relación con otras personas con el objetivo común de la victoria, y todo ello con un entrenador al frente. Como en muchos trabajos, unos necesitan de otros para que el producto final sea lo suficientemente bueno como para que se pueda vivir de él, con un jefe que dirige y ordena a sus empleados, justo como en un equipo de fútbol. Esto lleva consigo el respeto al compañero que trabaja con nosotros y el respeto a la autoridad, en el caso del fútbol el entrenador.
Mirar el fútbol de una forma competitiva es también mirar la realidad que nos rodea. El mundo en el que vivimos es una competencia constante con uno mismo y contra todos los demás, en donde solo triunfan los más preparados. Y el que tiene la suerte de triunfar, ya sea por méritos propios o ajenos, debe seguir luchando para mantenerse o seguir buscando nuevas metas o en caso contrario, siempre surgirá alguien que le sustituirá. Ver la semejanza del jugador que consigue la titularidad en un equipo y deja de exigirse por creer que ya no le hace falta mejorar (total ya me alcanza para ser titular), hasta que un día llega el nuevo y lo sienta en el banquillo. En este aspecto no parece demasiado diferente el fútbol a la vida después de todo.
Quizás sea exagerado cuando se habla de categorías de fútbol 7, pero de infantil en adelante no me parece mal, opinaría que sería hasta provechoso. La disciplina, el entrenamiento, el esfuerzo, el compromiso, el compañerismo, el espíritu de equipo, el saber ganar, el saber perder, el respeto al entrenador, a los compañeros, a los rivales, al árbitro. ¿Acaso todo esto no es la base para una personalidad que a futuro puede traducirse en una actitud ante la vida que viene por delante? No se acuestan los padres pensando: ¿a que colegio lo voy a mandar? ¿Que idiomas puedo hacerle estudiar? ¿Qué experiencia le puedo contar, para transmitirle todo lo que yo (padre) no supe aprovechar a su edad? Y sin embargo lo mas importante es la actitud que tenga el niño, si pasa de todo da igual lo que le enseñen o digan.
Visto de esta manera el entrenador puede convertirse en una de las personas más influyentes en la formación del niño, y todo ello favorecido porque éste esta haciendo algo que le gusta, jugar al fútbol. El entrenador es entonces, a veces sin planteárselo, un profesor más que exige a los niños y adolescentes a ser de una determinada manera. No es mejor entrenador cuanto menos exigente sea y de la misma manera, serlo demasiado puede ser contraproducente. El entrenador también aprende de sus jugadores y sabrá cuando apretar las tuercas y cuando no.
Si un entrenador esta trabajando, muy mal hacen los padres en meterse en el medio, pues entorpeciendo su labor pueden desviar todo lo anterior. Es como ir al colegio y sentarse a su lado, o tal vez en el futuro también vaya a hablar con su jefe en el trabajo para que le de un aumento!! No significa dejar de quererlo o defenderlo, se trata de que en el fútbol también esta aprendiendo.
Entonces, tener un cierto nivel de exigencia es algo que, sin darse cuenta, lo valorarán en el futuro. Jugar en un equipo, ser parte de él, ser titular, ganar un partido, un campeonato, aprobar un curso, conseguir un trabajo, montar una empresa… Todo requiere esfuerzo y sacrificio, lo vivimos todos los días…

sábado, 1 de mayo de 2010

Fútbol feo, fútbol bonito.

El partido del Barcelona e Inter esta semana ha pasado a la historia del fútbol como una de las partidas tácticas más tremendas de la historia (de la historia que conozco). Pero por encima de todo ha abierto el debate eterno de cómo debería ser jugado el fútbol. Fútbol bonito de espectáculo o fútbol destructivo y resultadista. En el principio lo esta todo, FÚTBOL. Lo demás es cuestión de gustos y los hay tantos como personas en la tierra que amen este deporte. Es un deporte en el que se deben cumplir ciertas reglas, y dentro de éstas es en donde se puede jugar. No hay reglas ni manuales de cómo se debe jugar, pero dentro de las reglas del deporte. Y lo más importante, a la historia pasa el que gana y no el que juega bonito. En estos niveles se juega para ganar y mientras se gane lo demás es accesorio. Quien no le cambiaría al Inter jugar la final?
Mal que le pese a mucha gente, el fútbol se puede jugar como lo hizo el Inter en el Camp Nou. Y más allá de los gustos y del equipo que sea simpatizante, hay que ser objetivos y reconocer que jugar como lo hizo el equipo de Mourinho es muy difícil y que además le salga bien es todavía más difícil. Primero que nada requiere un convencimiento total por parte de los jugadores de que lo que dice el entrenador es el camino a la victoria (clasificación). Y eso en un equipo de más de 20 personas (incluidos ayudantes), es muy difícil de lograr. Cada integrante del equipo tiene que dejar de lado su idea de jugar al fútbol para jugar como su entrenador le pide. Hacer lo que se le pide y hacerlo durante todo el partido, con la concentración suficiente para no cometer errores. Cada jugador se convierte entonces en un engranaje de una máquina y no en una persona con ideas propias dentro del campo. Siguen ciegamente las instrucciones y cumplen a rajatabla lo que su entrenador les pide. Y esto sólo se puede conseguir si cada integrante del equipo cree en su entrenador. Ni 200 entrenamientos serían eficaces si la plantilla no esta convencida de que lo que el entrenador pide es la forma de alcanzar la victoria. O acaso alguien piensa que jugadores como Milito, Sneijder o Eto’o les gusta jugar como lo hicieron. Seguramente hubiesen preferido jugar diferente, pero respetaron y se comprometieron con el equipo y con las ideas de su entrenador.
Una vez la plantilla esta convencida, comprometida y unida, la concentración es la clave. Es imposible que un jugador se mantenga concentrado por sí solo durante todo un partido y más teniendo a 90 mil personas en tu contra. Es necesario que siempre halla alguien “poniéndote las pilas” cuando la situación lo requiere. Esta es la base de lo que se llama experiencia. Un jugador con experiencia detecta estos momentos y grita, ordena, manda a sus compañeros. Que decir que la experiencia esta relacionada con la edad, es algo lógico pero que muchas veces no se está dispuesto a aceptar. Los partidos importantes de clubes, de selecciones, los mundiales, las victorias, las derrotas, los compañeros y los equipos diferentes en los que se ha estado y a los que se ha enfrentado, etc., a más edad mas experiencia. Y en este partido la experiencia jugó otro papel importante. El Inter con 7 jugadores con 30 años o más a los que luego se les sumó Samuel (32), todos ellos jugadores indiscutibles en su respectivas selecciones nacionales y liderados por un admirable J. Zanetti con 37 años!! En España sería viejo hasta para una peña! Además, excepto Milito, todos ellos especialistas en labores defensivas (Córdoba, Zanetti, Samuel, Chivu, Cambiaso, Lucio y el portero Julio Cesar).
En el Barcelona también hay 7 con 30 años o más pero de ellos sólo jugaron Xavi (30), Keita (30) y Milito (30). Y de estos 3 la experiencia de Keita no se acerca ni de lejos a ninguno de los del Inter.
La clasificación del Inter fue un triunfo de un equipo que ha creído en su entrenador, comprometido y convencido de que lo que hacía era lo correcto. Todo esto apoyándose en la experiencia de su jugadores y porque no, en un poco de suerte. No se puede ser simplista y decir que jugar como el Inter es fácil, y ya me gustaría leer algún comentario de un entrenador para que opine al respecto. Los gustos son otra cosa. A mi también me gusta más el fútbol como lo juega el Barcelona pero como en la vida, hay más de una forma de salir adelante y el Inter nos ha mostrado otra.